Descansando en Cristo, mi único reposo eterno.
-
Descansando en Cristo, mi único reposo eterno. -
Soy un trabajo en proceso.
-
Soy un trabajo en proceso. -
Jesucristo ha resucitado
¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? (Lucas 24:5) ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? (Isaías 15:55)
La resurrección de nuestro Señor promueve tres puntos principales que siempre he considerado. Primero, venció la muerte. Esta afirmación se proclama en cada evangelización y en las predicaciones que la muerte no tiene poder sobre quienes han sido redimidos por la sangre de Cristo. Su salvación está garantizada únicamente por los méritos de Jesucristo como una restricción recordatoria a la muerte.
Segundo, estableció el fundamento del cristianismo como una religión verdadera. Esto expresa a todas las naciones que su proclamación nos da una verdadera esperanza, paz y un sentido a la vida porque mira firmemente que el futuro está garantizado en Jesucristo, el resucitado. Mientras que las demás religiones solamente ofrecen palabrerías que no prometen nada porque están vacías y guiadas a la destrucción.
Tercero, su fundador aún vive mientras que los demás están muertos y enterrados en sus tumbas. Esto implica que podemos ver el futuro con esperanza y paz eterna. La resurrección de Jesucristo da sentido a la vida con un mensaje fresco, pero aún confrontando el pecado.
La resurrección de Jesucristo constituye la afirmación central y fundamental de la fe cristiana. Su significado abarca múltiples dimensiones que transforman tanto la comprensión de quién es Jesús como la esperanza de los creyentes. La resurrección también demuestra que Jesús es verdaderamente el Hijo de Dios y Salvador; mientras el mundo lo rechazó enviándolo a la cruz, Dios respondió resucitándolo. Cristo se sometió a la muerte como castigo del pecado, y mediante su resurrección demostró que la pena del pecado fue completamente satisfecha.
Finalmente, esta muerte expiatoria fue real, permitiendo que la humanidad encuentre perdón por sus pecados y paz con Dios. La resurrección también establece un vínculo vital entre Cristo y sus seguidores. Significa la unión de los creyentes con Cristo; su pueblo ya no está separado de él. Estos son los motivos de nuestra celebración. ¿Cuál es la tuya?
Conmemorando la Semana Santa: Dios extendió Su mano en Jesucristo
Esta Semana Santa, la comunidad cristiana ha estado celebrando (algunos por tradicional y otros por convicción) lo que Jesucristo vino a hacer en su ministerio terrenal, cumpliendo lo que el Padre se propuso hacer desde la eternidad pasada (Hechos 4:27) y manifestar a las naciones «la intensidad del amor de Dios» (Juan 3:16) a una humanidad hostil, perversa y condenadamente perdida (2 Corintios 5:18-19) sin considerar sus comportamientos hacia Él.
Es lamentable ver cómo la sociedad aún vive sin referencia a la vida y misión de Cristo aquí en la tierra. Nos centramos en nosotros mismos, en metas y objetivos personales…, sin reflexionar agradecidamente sobre lo que Cristo realizó al morir en la cruz, al tercer día resucitar entre los muertos, al ascender al cielo y presentarse ante el Padre como el sacrificio y sustituto perfecto, con el propósito de salvarnos y liberarnos de la ira venidera de Dios.
«La fidelidad de un amigo se encuentra únicamente en Jesucristo, que dio su vida por sus amigos».
De igual manera, se debe considerar la pregunta y respuesta # 27 del Catecismo de Westminster, que expresa que la humillación de Cristo consistió en haber nacido, y esto en una condición de bajeza, sujeto a la ley, sufriendo las miserias de esta vida, la ira de Dios y la muerte maldita de la cruz; habiendo sido sepultado y permaneciendo bajo el poder de la muerte por algún tiempo. Filipenses 2:8, el apóstol Pablo nos expresa lo siguiente: (hallándose en forma de hombre, se humilló Él mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz). Y todo esto lo hizo por nuestra causa.
A mi juicio, el cristianismo no tuviera peso como las demás falsas religiones si Cristo no hubiera resucitado. El catecismo de Westminster en la pregunta y respuesta # 28 se inclina al expresar que la exaltación de Cristo consiste en haber resucitado de entre los muertos al tercer día, en ascender al cielo, en estar sentado a la diestra de Dios Padre y en venir en el día final para juzgar al mundo. Y en la siguiente pregunta y respuesta # 29, se nos expresa que solamente Jesucristo nos hizo partícipes de la redención, mediante la aplicación eficaz de dicha redención a nosotros, por medio de su Espíritu Santo. De igual forma, el apóstol Pablo continúa expresando lo siguiente en el mismo versículo de Filipenses 2:9-10:
«Por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre».
Esto implica que Jesucristo es el Señor de nuestra salvación, por lo cual debemos estar agradecidos de que Dios extendió Su mano para alcanzarnos inmerecidamente.
Finalmente, durante los días de su pasión y muerte, la ternura se convierte en Jesús en sufrimiento y dolor. En su entrañable entrega, demuestra que está dispuesto a pagar el precio del amor hasta el extremo, sin huir ni esquivar los costos de vivir la ternura en medio de una cultura deshumanizante. En mi opinión, en Juan 15:13, Jesús declara que «nadie tiene un amor mayor que este: que uno dé su vida por sus amigos». Esta afirmación no describe un sentimiento emocional, sino que define el amor de Dios en su intensidad, no tomando en cuenta nuestra hostilidad.