El panorama de mi entendimiento sobre el evangelio

  • El panorama:

El evangelio de la gracia de Dios en Cristo Jesús representa las buenas nuevas de salvación que Dios ha proveído en su gracia abundante e inmerecida. Es una historia en la que fluyen el amor de Dios y la desobediencia de Adán y Eva y sus consecuencias, que acompaña por generaciones la ingratitud y el odio que se exhibe hacia Dios aun cuando Él extendió su mano en amor para darle lo que ellos no merecían: una segunda oportunidad inmerecida.

En mi opinión, Dios tenía todo el derecho sin dar cuentas a los violadores a no proceder con su debida relación y dar su espalda con ira y dejarlos condenados para siempre. Pero, según el evangelio de la gracia de Dios en Cristo, no fue así. Lo que representa el amor genuino de Dios y su gracia abundante e inmerecida en dar alabanza y gloria a Dios en la redención de los seres humanos.

Aun Dios se propuso llegarse y ofrecerse en medio del terror y la vergonzosa experiencia que Adán y Eva enfrentaban en ese momento; aun cuando ellos conocieron que estaban desnudos, cosieron hojas de higuera haciendo delantales para cubrir su desnudez y vergüenza. Como una indicación de que ellos podían justificarse por sus propios méritos y arreglar su condición. Sin embargo, sus esfuerzos no pudo cubrirlos delante de Dios, ya que su desobediencia requería más de lo que ellos habían tratado de hacer. Por el cual el Señor Dios hizo vestiduras de piel para Adán y su mujer y los vistió. Este acto de Dios fue una indicación de que hubo que derramar sangre, por lo cual nuestros esfuerzos, como lo fueron también con Adán y Eva, no pueden solucionar el problema de nuestra condición actual porque estamos espiritualmente incapacitados y muertos.

  • ¿Por qué el evangelio es necesario?

La necesidad del evangelio aún es vigente, así como lo fue con Adán y Eva hasta el tiempo presente. Cuando expresamos que el evangelio es necesario y aún es vigente, quiero decir que, a través de la historia de la redención inmerecida, los pactos jugaron un rol importante, ya que representan el deseo fundamental de Dios de establecer una relación genuina con la humanidad creada a su imagen. Por lo que se fundamenta a través de los pactos las promesas divinas con su cumplimiento y hace que la historia de la salvación inmerecida de Dios y el desarrollo de los pactos sean prácticamente sinónimos. Según este punto teológico, los pactos han formado la columna vertebral de la historia general de las Escrituras y la realidad relacional que envuelve la historia según el designio de Dios desde la eternidad pasada y su plan final para la humanidad y toda la creación para que fueran cósmicamente redimidas. Por esta razón, sin esta comprensión, resulta imposible discernir adecuadamente el mensaje bíblico. No se puede entender verdaderamente las Escrituras sin comprender los pactos que Dios hizo con su pueblo, pues constituyen uno de los temas centrales de la revelación bíblica con relación a la redención histórica, comenzando con Génesis 3:15.