Lo que pude entender

Al comienzo había escuchado hablar de la depravación total y me dio curiosidad estudiar sobre lo que significaba. Había pensado anteriormente cómo una persona puede ser tan perversa como lo sugiere esta declaración. Sin embargo, al pasar el tiempo, entendí su significado a través de lo que la Biblia afirmaba. Esto me llevó a estudiar la doctrina del pecado, donde me mostró su gravedad.

De acuerdo con Romanos 3:10-18, la Escritura revela la condición actual del hombre. En Efesios 2, por igual, me expresa que el hombre sin Cristo está muerto espiritualmente en sus delitos y pecados. Ezequiel 37, la visión de los huesos secos. Dándonos a entender que sin Cristo la vida espiritual está muerta y sin esperanza, lo que sugiere que debe haber un soplo de vida para que los huesos puedan ser restaurados y resucitados. Así es la vida sin Cristo. Para ser más específico, Dios promete infundir espíritu en los huesos secos para que vivan, restaurando tendones, carne y piel. Esta visión comunica una verdad fundamental: solo Dios posee el poder de otorgar vida, siendo Él la única fuente para intervenir cuando todo parece muerto e inerte. Estaba entendiendo que la depravación total ha contaminado todos los aspectos de la humanidad, como el corazón, mente, personalidad, emociones, conciencia, motivos y voluntad, tal como se refleja en Jeremías 17:9 y Juan 8:44.

Bajo este mal, los pecadores no redimidos son incapaces de hacer algo que complazca a Dios; somos incapaces con motivos justos, somos incapaces de entender sin la intervención del Espíritu verdades espirituales e somos incapaces de poseer una fe genuina que esté inclinada a los pies de Cristo. Al menos, que el Espíritu intervenga en nosotros. La conclusión es que el hombre natural no percibe las cosas del Espíritu de Dios porque la Palabra misma afirma que para él son locura, y no las puede entender espiritualmente, porque se han de discernir espiritualmente—2 Corintios 2:14.


Jeremías 13:23: ¿Puede el etíope mudar su piel, o el leopardo sus manchas? Así usted, ¿podrán hacer el bien estando acostumbrados a hacer el mal? Aquí las palabras: «estando acostumbrados», implica estando nosotros inclinados al mal.


Bueno, ¿qué significa entonces la depravación total? De acuerdo con el Diccionario de Teología, quiere decir que se usa para referirse a la falta de méritos del hombre delante de Dios. Negativamente, el concepto no significa que cada hombre haya exhibido su depravación tan completamente como podría haberlo hecho. Segundo, que los pecadores no tengan conciencia (intuición) acerca de Dios. Tercero, que los pecadores den rienda suelta a cualquier clase de pecado; y último, que el hombre depravado no sea capaz de desarrollar lo que es bueno a los ojos del hombre. Positivamente, la depravación total significa, primero, que la corrupción se ha extendido a cada parte de la naturaleza humana, incluyendo todas las facultades de su ser; y segundo, que no existe en el hombre ninguna cosa que pueda recomendarle delante del Dios justo.

La infección de la depravación es total en el ser del hombre: cada aspecto de su naturaleza está completamente corrompido y gobernado por la caída, incluyendo su mente, voluntad, corazón y lengua. Lo que se quiere afirmar es que es extensiva en dos sentidos: todos los pecadores y cada parte o aspecto de la persona se ven afectados por esta condición.

Finalmente, el pecado ha alcanzado la raíz de nuestro ser y no es un defecto superficial, más bien radical. Por medio de este punto doctrinal fue ahí donde pude comprender los demás puntos bíblicos, como lo son: Elección incondicional, Expiación limitada, Gracia irresistible y Preservación de los santos. Al no entender la depravación total, no podremos entender los demás. Por esta razón, solo Cristo, quien no tuvo ni fue afectado por el pecado, es quien nos puede librar a los hombres de tal condición.

Ismael Hilerio, Jr.

Constancia. Disciplina. Crecimiento.

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