Sus contradicciones iniciaron el desafío de investigar

«Dios usa los medios necesarios y personas para dejarte ver la realidad de Su soberana excelencia aun cuando el estudio o creencia opaca lo que el carácter del amor de Dios ha hecho por nosotros sin merecerlo ni sujetarse a condiciones algunas para manifestar Su gloria. Lo hizo conmigo para mostrarme Su soberanía y el dominio total que está bajo Su poder; incluso nuestra salvación y los eventos que ocurren, todos ellos han sido determinados desde la eternidad pasada por Su dominio». —Ismael Hilerio, Jr.

Al principio me asombraba cómo los evangélicos se contradecían con relación a la soberanía de Dios. Me explico, porque no quiero sonar arrogante o desestimar el carácter del creyente que aún lidia con este asunto. Personalmente, estaba en la misma situación en mis días que la gracia de Dios tuvo misericordia de mí y pude entender mi condición espiritual y la polémica sobre este asunto vital.

Cuando residía en el ministerio de Misión Rescate, Inc., localizado en Mayagüez, Puerto Rico. Solíamos salir los domingos en la noche a las iglesias junto con nuestros supervisores para presentar el ministerio y así acudir a ayuda para nuestro sostén. Escuchaba cómo los predicadores hablaban con mucha autoridad de la soberanía de Dios durante el curso de sus predicaciones y, al terminar, transportaban esa misma autoridad a los feligreses diciéndoles que Dios no podía intervenir con el hombre si él no abría su corazón a él. Ahí fue donde entró el conflicto en mi mente y corazón. Me preguntaba, ¿cómo pueden estos predicadores enfatizar la soberanía de Dios en el transcurso de sus prédicas para luego contradecirse ellos mismos? ¿Cómo puede el hombre abrir su corazón para salvación cuando aún no ha sido regenerado para tener fe, arrepentimiento, justificación, santificación y glorificación? Aun con todo, me siento muy agradecido por ellos porque iniciaron el desafío para estudiar sobre este asunto.

Como puedes ver, sus contradicciones iniciaron el desafío para la investigación sobre este asunto. Pues aquí les dejo con la pregunta.

Ismael Hilerio, Jr.

Constancia. Disciplina. Crecimiento.

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