La Biblia, la diálisis espiritual
La Biblia habla con renovado poder a cada generación para impartir la sabiduría que nos lleva a la salvación en Cristo Jesús, equipándonos para disfrutar de una vida abundante y constituyéndonos en un testimonio viviente de la verdad para testificar de Cristo y ser ejemplos como los hijos del Señor. La Palabra de Dios es nuestra diálisis espiritual porque Su Palabra nos santifica en Su verdad.
¿Qué es la diálisis? La diálisis tiene como ocupación central reemplazar temporalmente las funciones de los riñones cuando estos ya no pueden hacerlo. Lo mismo es con la Biblia cuando nos santifica con su verdad, ya que nosotros no podemos santificarnos por nosotros mismos.
El propósito principal de la diálisis son los siguientes:
Eliminar desechos de la sangre (toxinas metabólicas) que el cuerpo ya no puede depurar por sí solo.
Quitar exceso de agua para mantener un equilibrio adecuado de líquidos y evitar sobrecarga.
Corregir alteraciones químicas de la sangre, sobre todo: balance de sales y electrolitos (por ejemplo, potasio, sodio, bicarbonato). Igual, acidificación: ayuda a mantener el pH de la sangre en rasgo compatible con la vida.
Estas son algunas de las razones, sin mencionar para qué se usa en la práctica, por las cuales la diálisis es asunto crucial para el paciente. De la misma forma es la Biblia para los cristianos. La función primordial de la Palabra de Dios es santificarnos en su verdad y renueva nuestra mente cada día para que conozcamos cuál es la voluntad perfecta de Dios para nuestra vida. La Biblia es la dieta que necesitamos para la santificación; es un proceso como lo es la diálisis a largo plazo y esa es la razón de la importancia de su lectura cada día de las Sagradas Escrituras. Porque de no hacerlo, habrá entorpecimientos en nuestra vida espiritual.
Jay E. Adams expresa que el Espíritu Santo tiene un rol importante en este tratamiento.
«El Espíritu Santo, por medio de las Escrituras, lleva a los hombres a la fe en Cristo y los moldea a la clase de personas que Él quiere que sean. La Biblia no es un mero libro de historia; Él hace cosas por las personas de hoy. Es la herramienta del Espíritu Santo para trabajar en las mentes y en los corazones de los hombres y las mujeres para hacerlos como Cristo»[2].
En resumen, la diálisis busca mantener el equilibrio del cuerpo y prevenir complicaciones al sustituir la función depuradora y reguladora de los riñones hasta que mejore la situación o, en algunos casos, de forma continua. Pero los resultados de la Biblia como la diálisis espiritual tienen mejores resultados eternos. La Biblia funciona como instrumento transformador porque opera simultáneamente en múltiples dimensiones de la experiencia humana.
Como hemos podido percibir, la Biblia, como nuestra diálisis espiritual, mantiene sus funciones esenciales en la vida espiritual del creyente. Su propósito fundamental consiste en renovar y fortalecer nuestra mente y corazón. Nos perfecciona la imagen de Cristo en nosotros como discípulos de Jesucristo para vivir de manera coherente y agradable a Dios. La Biblia es nuestro alimento espiritual, que proporciona fortaleza, dirección y sabiduría necesaria para la vida cristiana. Su lectura es un medio de gracia porque la Palabra de Dios es suficiente para cualquier necesidad, circunstancia o desafío que enfrentemos. La Palabra eterna de Dios es como esa fuente, esa diálisis que limpia y transforma nuestra mente, pensamiento y hábitos, y como fuente de sabiduría transformadora nos santifica en Su verdad. Una verdad absoluta y nos prepara a dar frente a la cultura que no tiene referencia a Dios ni a Su ley.
¿Estás tú en el tratamiento de Su diálisis espiritual?
Referencia:
[2] Jay E. Adams, Cómo asesorar a las personas para que cambien: El procedimiento bíblico de los cuatro pasos (Graham, NC: Publicaciones Faro de Gracia, 2010), 20.
